Tres nuevas debilidades.

O según como se las mire, tres nuevos tesoros.

Lapiceras, lápices negros (aunque hay portaminas con minas de colores) y los destacados, "los resaltadores".

Ellos son los que me dejan dar rienda suelta a todas las palabras que salen con fuerza buscando garabatearse en nuevos espacios.

Si los puedo elegir, me gustan los trazos gruesos. Encontré minas 1.3mm y las adoro. Me gusta que el fluir sea liviano, pero con presencia (calculo que por eso me gustan las puntas más anchas). Lo mismo las lapiceras, en lo posible de 1mm. Me encanta que ese montón de tinta se transforme en trazos que formen palabras. Con tanta vida, con un mundo de sensaciones (me salió Sandro de adentro ), pero sí, todas esas "sensaciones" pujando por salir a ganar territorios, con una simple palabra.

 

 

(¡Pensar todo lo que pueden generar uffff!!!!)